En la Plataforma Áurea venimos trabajando el tema del emprendimiento desde hace ya casi 10 años.
Pablo Reyes comenzó desde nuestra consultora DyC liderando esta conversación a la que nos hemos ido sumando un equipo de casi 20 profesionales de distintas áreas, integrando distintas miradas, armando nuevos mapas, explorando, practicando…
¿Porqué creemos en el emprendimiento como un camino? ¿Qué entendemos por Emprendedor?
Entendemos al emprendedor como un ser particular en el mundo, como una persona creadora, comprometida con su contexto histórico e interesada en hacer que pasen cosas, es decir un develador de nuevos mundos que genera espacios de apertura, individuales y colectivos, que generan ofertas con valor, al mercado, la sociedad, la comunidad o a su entorno, considerando para esto, una visión Integral de su actuar y sus consecuencias.
En el ámbito empresarial, lo consideramos como un gestor de negocios y empresas, capaz de modificar, con sus emprendimientos, los hábitos y comportamientos habituales de la sociedad.
De esta forma un emprendimiento es una actividad realizada por una persona (el emprendedor) con la cual genera cambios en las relaciones y formas de hacer en el ámbito del emprendimiento (el que puede ser social, cultural, político, económico, etc.)
Surge la pregunta, ¿porqué se habla tanto del emprendedor y su importancia?. Visualizamos al emprendedor como un actor más dentro de una enmarañada red de relaciones sociales, económicas, políticas y culturales, y como tal tiene algo que hacer o decir dentro de ese contexto. Ahora bien, en este mismo sentido ¿cual es el rol del emprendedor dentro de la sociedad?. Consideramos que el emprendedor tiene un mandato social de realizar acciones que permitan generar nuevos espacios (innovación), ya sean estos comerciales, de discusión, sociales o políticos. Esto porque la mayoría de las personas presenta temores frente a la incertidumbre de una actividad independiente, surgiendo con fuerza todos los miedos de la sociedad, considerando obviamente al miedo como el justo grado de temor, respeto, cautela frente a lo desconocido y no como un miedo opresor y coercitivo. De esta forma el emprendedor es el llamado por la sociedad para ser el verbo, la acción, el atreverse y generar de esta forma un espacio de apertura en el que los seguidores se puedan mover con más libertad y holgura.

El mejor sueño del mundo es ser uno su propio jefe.
Siendo emprendedor puedes conseguirlo!
Un saludo.