
A los trece años comenzó mi “guerra contra el cuerpo”.
Era alta, maciza, tenía harta pechuga y poto (mucho más de lo que me podía hacer cargo), rosadita y lozana. Mi look era exactamente el opuesto del que soñaba: delgada, pálida, dark, como niñita londinense underground…
Pasé años negándome, haciéndome sufrir, intentando frustradamente ser lo que no era, probando dietas, pastillas y doctores, entrando y saliendo del gimnasio, peleando y luchando…
Hasta que comencé a aprender.
Y aprendí a descubrir mi cuerpo, a honrarlo, a conocerlo, cuidarlo. Aprendí que mi experiencia humana es aquí y ahora y que cuando hablaban de “pararse en el mundo” se trataba precisamente de eso: de estar de pié, de erguirse, de levantar la cabeza, entrar la guata y sentir orgullo.
He aprendido además que este es un camino permanente, que es imposible decir “ya, la hice”, que el entrenamiento es continuo y con altos y bajos.
Esta invitación es para compartir, bailar, disfrutar y aprender, para que experienciemos la maravillosidad de nuestra biología, para agradecer a mis maestros (especialmente al Roco Pacheco y la Paz Zagal) por su amor y su pasión.
¡INCORPOREMOS!
Taller 1: El Cuerpo del Poder
Sábado 4 de Diciembre 2010
9.30-17.30 hrs.
Plataforma Áurea, Av. Francia 795#, Valparaíso
$40.000 incluye comidas
Taller 2: Los Ritmos de la Calma
Viernes 7 – Sábado 8 de Enero 2011
19.00 – 17.00 hrs. del día siguiente
En Calma, Parcela 59, Lote A4, El Tambo, San Vicente de Tagua Tagua
$ 90.000 incluye alojamiento y comidas
Que interesante lo que mencionas al respecto "la guerra contra el cuerpo hasta que comenzaste a aprender" y el aprendizaje como dices es continúo y nunca termina, la vida da muchas vueltas ¿Qué ibas a pensar que unos años después estarías "parada frente al mundo", hermosa así como Dios te trajo al mundo?, creo que la cuestión de quererse es un camino esencial para aquellos que estamos en el camino de trabajar con los otros. La única manera de transmitir un conocimiento sincero y cariñoso es queriéndonos a nostros mismos. Y yo te quiero Clau, te admiro por ese camino de aprendizaje y por lo que te has convertido y en lo que te convertirás....
Gracias Paloma por tu amor, que recibo desde acá con mucho agradecimiento.
No ha sido fácil seguir el camino del aprendizaje y hartas veces me han dado ganas de tirar la esponja y entonces, ahí aparece el universo y sus regalos (como tu en estos momentos) que me recuerdan que esto tiene un sentido superior a nosotros, que la opción de trabajar con los otros es un deber para con la tierra y nuestros hijos y los hijos de todos y cada uno de los que aquí estamos.
Yo también te quiero Paloma y ser parte de tu familia ha sido gran parte del espíritu que me mueve.
Clau-----------------
Claudia Acevedo Karlezi.